Cómo duele tanta distancia, aunque te escucho respirar y estás a cientos de kilómetros. Y duele quererte tanto, fingir que todo está perfecto mientras duele gastar la vida tratando de localizar lo que hace tiempo se perdió...
Qué triste es asumir el sufrimiento, patético es creer que una mentira convoque a los duendes del milagro que me hagan despertar enamorada.







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